Son las palabras con que se presentan Vicky, Paula y Fabi. Las encuentras en su página web. Y es exactamente lo que ocurre cuando entras a la Casona Hollstein, en Osorno, y te das cuenta de que no estás en una biblioteca cualquiera.
El Centro Lector Osorno nació el 19 de noviembre de 2002. Veinticuatro años llevan haciendo lo que hacen. Es una organización sin fines de lucro y autosustentable. Y además, forma parte del Sistema de Bibliotecas Públicas de Chile, especializada en lectura y literatura infantil. Eso no es menor. Es una de las pocas en el país con ese foco. Es tan único lo que hacen aquí, que su modelo ha sido replicado en otras ciudades del sur. Puerto Fuy y Panguipulli ya tienen sus propios centros lectores inspirados en éste. Osorno como origen de una idea que crece hacia el sur.

Antes de llegar a la Casona Hollstein pasaron por varias casas. La primera fue en calle Amthauer, luego O’Higgins, en lo que hoy es Parkas Liro. Después en la antigua Casa Laurel, donde dictaron sus primeros diplomados presenciales. Cada mudanza fue una etapa. Cada casa, una memoria.
Desde junio de 2021, gracias a un convenio de trabajo conjunto con la Universidad de Los Lagos, habitan la Casona Hollstein. La ULagos les facilita el espacio y ellas trabajan con total libertad. Es una relación que ha permitido que el Centro Lector no solo siga existiendo, sino que se expanda.
Entrar ahí es entrar a otro tiempo. Un árbol de ramas reales, decorado con tejidos a crochet, pájaros, estrellas, hojas de papel. Una bici verde apoyada contra las ramas. Una bruja en un estante. Libros álbum por todas partes. Carritos de madera con libros, los mismos con que partieron hace veinticuatro años. Banquitos de madera, alfombras rojas, piso gastado. Cada objeto está ahí porque alguien lo puso con intención. No es decoración. Es narrativa.

El equipo lo forman tres mujeres, Victoria Peni, Paula Salas y Fabiola Jeréz. Vicky, como todos la conocen, es el alma del lugar. Una mujer alegre, divertida, versátil. Los niños la aman. Es una gran contadora de historias narradas, cantadas, declamadas. Cada visita con ella es un espectáculo. En 2020, IBBY Chile —la sección chilena de la organización internacional más importante de literatura infantil y juvenil— le otorgó la Medalla a la Trayectoria. Un reconocimiento a más de cuarenta años dedicados a la formación de mediadores, la investigación y la divulgación de la literatura infantil y juvenil. Cuarenta años que empezaron antes incluso del Centro Lector y que lo hicieron posible.
Con Vicky nos conocimos en un diplomado de fomento lector. Ella era parte fundamental del equipo formador, yo una alumna más. Después nos hicimos más cercanas desde el otro lado, en mi rol docente, formando a sus nietas. Dos generaciones cruzándose. Hoy nos reconocemos en la misma palabra. Lector.
El propósito del Centro Lector es claro, incentivar el gusto por leer desde la cuna. Pero saben que eso no se logra solo con los niños. Por eso, una de sus estrategias más potentes es trabajar con los adultos. Talleres para padres y adultos que leen libros silentes o libros álbum y los interpretan desde sus propias vivencias, en sesiones de casi dos horas que funcionan como un club de lectura. Talleres de bordado y tejido. Yoga. La idea es simple, si los adultos vienen, los niños vienen. Y si los adultos disfrutan, los niños lo heredan.
En lo relacionado a la formación, comenzaron con diplomados en fomento lector y hoy dictan clases a estudiantes de distintas carreras del área de la educación en la ULagos. A eso se suman los seminarios y congresos. En 2023, el Congreso “Lugar de la lectura en las infancias”. En 2024, el Seminario Internacional de Autores e Ilustradores Iberoamericanos, acompañado de una feria del libro infantil con hasta once editoriales participando. Cosas que pasan en Osorno y que mucha gente de la ciudad no sabe que pasan.
Antes visitaban colegios. Hoy son ellos los que visitan al Centro Lector. Ahí hacen campamentos de lectura, kamishibai, cuentacuentos. Y el último viernes de cada mes, cuentacuentos abierto a toda la comunidad. Gratis. Sin inscripción. Solo llegar. Hay un libro que Vicky nombra como uno de sus favoritos: “Yo quiero mi gorro”, de Jon Klassen. Un álbum ilustrado aparentemente simple, con un humor que funciona en cualquier edad. Es muy ella. Elegir algo que parece para niños pero que habla con la misma fuerza a los adultos.
El Centro Lector Osorno queda en Guillermo Hollstein 03.
Tienen Instagram: @centrolectorosorno.
Teléfono: +56 64 2333599.
Email: centrolectorosorno@gmail.com.
En Mayz Propiedades creemos que vivir en el sur es más que tener una casa. Es saber que en tu ciudad existe un lugar así. Es poder llevar a tus hijos, a tus nietos, o ir tú mismo un viernes por la tarde a escuchar un cuento.